PAL
Desapareció el origen de todo.
“Cuentista antiguo” de Amrita Sher-Gil, 1940
Inicialmente lo pasé por alto, pero terminé percatándome que ya no había poetas, novelistas ni dramaturgos. Busqué a Cervantes en su banco favorito, y nada. Busqué a Rilke en el zoológico, pero solo estaba su tigre. Encontré a Shakespeare en la biblioteca pública, comiendo ansias por la devaluación. Hice un voto de silencio para permitirla venir a mí. Llegaron el Ruido y la Furia pero Dios no para esculpirlos. Confirmé su muerte al descubrir una acción llamada "PAL". La corporación Uno los poseía a todos: Platón, Borges, Twain, Tolstói, todos. Reuní a mis amigos y familiares y se los conté todo.


